El bautismo mormón
El mormonismo enfatiza la importancia del bautismo. El cuarto Artículo de Fe, escrito por José Smith, afirma que los mormones “Creemos que los primeros principios y ordenanzas del Evangelio son: primero, Fe en el Señor Jesucristo; segundo, Arrepentimiento; tercero, Bautismo por inmersión para la remisión de los pecados; cuarto, Imposición de manos para comunicar el don del Espíritu Santo.”
La Iglesia Mormona practica el bautismo por inmersión completa en agua. Este es un símbolo de una muerte y entierro de la persona carnal, y un renacimiento de la persona como un discípulo de Jesucristo y miembro de su Iglesia. Al igual que muchos cristianos, los mormones creen que a una persona que se arrepiente y es bautizada se le perdonan los pecados anteriores. Él o ella es totalmente limpio(a) y ve el rito como un comienzo de una vida nueva.
El bautismo es también el acto de hacer una promesa al Señor. En el bautismo, los mormones hacen un pacto, o promesa de ambas partes, con el Señor de tomar sobre sí el nombre de Cristo, recordarlo y guardar Sus mandamientos. A cambio, el Señor promete bendecir a los fieles miembros bautizados con la compañía del Espíritu del Señor o el Espíritu Santo.
Después de ser bautizados, los mormones reciben el don del Espíritu Santo. A diferencia del ocasional poder del Espíritu Santo, que por ejemplo sienten las personas cuando están investigando seriamente la Iglesia, el don del Espíritu Santo es más permanente. Como José Smith escribió en el cuarto Artículo de Fe, es otorgado por la imposición de manos sobre la cabeza del que lo recibe. Esto significa que los hombres que poseen el poder del sacerdocio ponen sus manos sobre la cabeza de la persona que recibe la bendición y un hombre pronunciará una bendición especial, dándole el don del Espíritu Santo. A partir de ese momento la persona tiene la continua compañía del Espíritu de Dios para dirigirla, prevenirla y consolarla. Si la persona peca, el Espíritu Santo se aparta. Pero cuando la persona se arrepiente y se esfuerza por ser justa, digna y receptiva, el Espíritu Santo puede proporcionar grandes bendiciones de comprensión, protección y paz.
En la Iglesia Mormona, el bautismo nunca se realiza antes del octavo cumpleaños de la persona. La edad de ocho años se dio en revelación en los tiempos modernos (véase Doctrina y Convenios 68:27) como la edad cuando los niños se vuelven responsables de sus pecados, lo que significa que son capaces de discernir independientemente entre el bien y el mal y tienen responsabilidad personal de su conducta. Para aquellos en edad suficiente que no son incapaces de discernir entre el bien y el mal (a causa de una enfermedad como una severa deficiencia mental) no existe responsabilidad de los pecados y, por tanto, no se requiere el bautismo.. A ellos se les considera como salvados por medio de la Expiación de Cristo, al igual que todos los bebés y niños que mueren antes de los ocho años. Desde este punto de vista el Libro de Mormón prohíbe específicamente la práctica del bautismo infantil, sosteniendo que es “una burla solemne ante Dios”. (Véase Moroni 8:4-23).
Aunque el mismo Jesús fue perfecto, el Libro de Mormón enseña que Él fue bautizado para demostrar que “él se humilla ante el Padre, y testifica al Padre que le sería obediente al observar sus mandamientos” (2 Nefi 31:7). Los niños pequeños no son capaces de hacer dicho compromiso, por lo que una vez más, ellos no necesitan del bautismo.
El bautismo es sólo reconocido como válido cuando es realizado por alguien que posea la adecuada autoridad de sacerdocio, en el oficio de Presbítero en el Sacerdocio Aarónico o un oficio superior. La afirmación del mormonismo de ser el verdadero evangelio de Jesucristo se mantiene principalmente en base a la autoridad divinamente dada (el sacerdocio) y la continua revelación.
Al igual que en las creencias de muchas denominaciones cristianas, los mormones creen que el bautismo es un pre requisito para entrar en el reino de Dios en el más allá. Sin embargo, esta creencia presenta un problema para los millones de personas que han vivido y muerto sin la oportunidad de escuchar de Jesucristo, y mucho menos sin la oportunidad de ser bautizadas. Por esta razón, los mormones creen en la ordenanza de realizar bautismos en nombre de aquellos que han muerto. Esta obra se realiza sólo en los templos mormones y es realizada por alguien que actúa como representante de una persona fallecida. Los mormones creen que esta ordenanza, conocida como el bautismo por los muertos, es sólo de valor para la persona fallecida cuando la persona acepta la obra que se ha realizado en su nombre. Si la ordenanza es aceptada, la persona podrá entrar en el reino de Dios como si hubiera tenido la oportunidad de aprender y ser bautizada mientras vivía en la tierra.
Los mormones creen que incluso después del bautismo, los miembros seguirán cometiendo errores. En la participación del sacramento semanal, los mormones tienen la oportunidad de renovar las promesas que hicieron al Señor en el bautismo. Esto incluye la oportunidad de salir sintiéndose totalmente perdonados y perfectamente limpios de todas las malas obras de la semana anterior. Los mormones creen que el sentimiento de ser purificado una vez por semana puede motivar a uno a evitar el pecado.
Los Presbíteros en la Iglesia Mormona no sólo tienen la autoridad de bautizar a las personas para la remisión de los pecados, sino que también tienen la autoridad para bendecir el sacramento, dicha bendición es, en esencia, un mantenimiento semanal de la remisión de los pecados.
Las bendiciones del bautismo ofrecen esperanza a las personas a través de la Expiación y el amor infinito del Salvador Jesucristo.

Los comentarios de lagine parecen bastantes fidedignos y realmente se asemejan omo es lealidad en lglesia, me cabe expresar itulo personal felicitaciones por lbjetividad que se hratado el temel bautismo.
yo stoy bautisado y soy mormon
es unxperienciuy linds como si comenzaras otriduena