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El Libro del Mormón
Al Libro de Mormón se le conoce como otro testamento de Jesucristo, específicamente, como un relato de Sus relaciones con los antiguos habitantes del continente americano. Los mormones creen que el Libro del Mormón contiene la plenitud del evangelio de Cristo, y revela y clarifica diversas doctrinas que la Biblia no lo hace. El Libro del Mormón está compuesto por registros de profecías y revelaciones, los cuales fueron guardados por los antiguos profetas de las Américas por cientos de años. Estos registros fueron citados y resumidos por un profeta llamado Mormón, de quién se toma el nombre para denominar el libro.
El Libro del Mormón relata sobre dos pueblos numerosos. Un pueblo vino desde Jerusalén al continente americano 600 a.C. y después se separó en dos naciones conocidas como los nefitas y los lamanitas. La otra civilización vino al continente americano mucho antes y se le conoce como la nación jaredita.
La nación jaredita vino al continente americano después de los sucesos de la Torre de Babel -en realidad, ellos fueron guiados a las Américas por la mano del Señor. Desafortunadamente, al final, la nación se dividió en grupos violentos y se destruyó a sí misma. Cuando los exploradores nefitas pasaron después por casualidad por tierras jareditas, los nefitas la denominaron una “tierra de huesos”.
La nación nefita es el centro del Libro de Mormón -y el Libro de Mormón fue escrito por profetas nefitas. Ellos escribieron sus testimonios y profecías sobre la llegada del Mesías y aconsejan contra el pecado y el egoísmo. En menor grado, el libro a su vez detalla las guerras nefitas contra la otra nación principal mencionada en el Libro de Mormón, los lamanitas, quienes, “debido a las tradiciones de sus padres”, odiaban ferozmente a los nefitas. Sin embargo, las guerras eran principalmente defensivas y un tema que se presenta en todo el libro es la esperanza por la conversión de los lamanitas.
Otro tema que se presenta en el Libro de Mormón es lo que los mormones llaman el ciclo del orgullo. Cuando los nefitas actúan con rectitud, el Señor los bendice con prosperidad. Finalmente, algunos nefitas se enorgullecen en su prosperidad y empiezan a colocarse por encima de los menos prósperos. El orgullo y la arrogancia los llevan a una total indiferencia por los profetas y por los preceptos, especialmente el amor y la caridad. La nación nefita cae en la maldad, por lo que es castigada con hambruna o guerras. Sin embargo, los nefitas se arrepienten y el ciclo vuelve a empezar.
También, la nación lamanita pasa por ciclos. Los lamanitas convertidos se convierten con tal pasión y fuerza que a menudo sirven como ejemplo a los nefitas. En cierto tiempo, un grupo de lamanitas convertidos dejaron sus armas cuando un ejército de su propio pueblo venía contra ellos y se rehusaron a pelear, porque habían prometido ante el Señor no matar de nuevo. En otro tiempo, los hijos de estos lamanitas pelearon junto con los nefitas, y debido a su fe, ninguno de ellos fue asesinado.
Jesucristo vino a visitar al pueblo nefita y lamanita después de Su ministerio y resurrección en Palestina. Él estableció Su evangelio y Su Iglesia entre los pueblos, quienes estuvieron esperando su venida desde que sus ancestros llegaron a ese lugar hacía seiscientos años. La edad de oro de paz y caridad continuó por muchas generaciones, pero cuando ésta decayó con los recuerdos del pueblo, se separaron en grupos y empezaron a pelear de nuevo. En el cuarto siglo después de la venida de Cristo, los nefitas, quienes se convirtieron en un pueblo malvado y agresivo, habían sido completamente destruidos. En las creencias de los mormones, los lamanitas son los principales ancestros de los pueblos nativos que viven actualmente en las Américas.
Mormón, el recopilador y editor del Libro de Mormón, murió en una de las últimas batallas. Su hijo, Moroni, añadió al final del libro y escondió las planchas. Los mormones creen que, en 1823, el mismo Moroni se apareció como un mensajero celestial al Profeta José Smith y lo instruyó sobre las antiguas escrituras. Después, José Smith recibió y tradujo el Libro de Mormón al inglés mediante el poder y dirección del Señor. Este sigue siendo el libro más conocido de todos los libros mormones.
