La Gran Apostasía
A menudo, los mormones hablan sobre la Gran Apostasía como la razón por la cual el Señor tuvo que volver a establecer Su Evangelio sobre la tierra. ¿Por qué la Iglesia de Cristo tuvo que restablecerse cuando el Cristianismo ha existido desde la venida de Cristo? Ésta es una explicación amplia del por qué fue necesaria la restauración.
El ministerio de Jesucristo era un ministerio de predicación y milagros, pero también de organización. Antes de Su sacrificio, y también después de Su resurrección, Cristo estaba preocupado por establecer Su Iglesia. Él llamó a personas como a Pedro, Santiago, y Juan para ser Apóstoles y Profetas. Les dio la autoridad para actuar bajo Su nombre y predicar Su evangelio. Esta autoridad es el sacerdocio. Lucas 6:12-16 nos dice que Jesús eligió a los apóstoles y los identificó, de la siguiente manera…: “Y aconteció en aquellos días, que fue al monte a orar, y pasó la noche orando a Dios. Y como fue de día, llamó á sus discípulos, y escogió a doce de ellos, los cuales también llamó apóstoles: Simón (a quién también lo nombró Pedro,) y a Andrés su hermano, Jacobo y Juan, Felipe y Bartolomé, Mateo y Tomás, Jacobo hijo de Alfeo y Simón el que se llama Celador. Y Judas el hermano de Jacobo, y Judas Iscariote, quien también fue el traidor.” El llamado de los apóstoles era un asunto de oración y poder divino. Nótese nuevamente que el sacerdocio es lo que los mormones creen que es el poder por el cual Dios llama a las personas a realizar Su obra, por medio de Su Poder. Ellos creen que éste es el poder que Jesucristo confirió sobre Sus apóstoles.
La crucifixión de Cristo no acabó con la autoridad de los apóstoles. Ellos continuaron recibiendo revelación para la Iglesia, la cual enseñaron a las personas y registraron. Como un ejemplo ilustrativo de Hechos, originalmente, los apóstoles no predicarían a los gentiles. Sin embargo, Pedro recibió una visión. Él vio un gran lienzo, descender del cielo, donde había animales que según la ley de Moisés eran inmundos. Él escuchó una voz que decía que los matara y se los comiera, pero Pedro se negó a hacerlo, diciendo que esos animales eran inmundos. La voz le dijo que lo que el Señor había purificado, él no podía llamar inmundo. Por medio de esta visión y la posterior guía del Espíritu Santo, Pedro aprendió que el evangelio debía, también, ser llevado a los gentiles (Hechos 10). Los apóstoles también actuaron como misioneros, viajando a diferentes lugares mientras predicaban el evangelio. Sin embargo, la persecución a la Iglesia continuaba. Usualmente, las vidas de los apóstoles corrían peligro y la muerte perseguía a la mayoría de ellos. Muchos no habían recibido su mensaje. Incluso algunos bautizados en la Iglesia de Cristo empezaron a alejarse de las enseñanzas del evangelio.
Con la muerte de los apóstoles, la autoridad de Dios, el sacerdocio, se perdió en la tierra. La persecución continuó durante dos siglos y medio. La Iglesia sobreviviente se legalizó en Roma y finalmente se convirtió en la religión oficial. Sin embargo, sin la revelación directa de Dios, los miembros volvieron a utilizar su propia sabiduría y educación para explicar los asuntos de Dios e interpretar las escrituras. Esto ocasionó la confusión de muchas de las doctrinas originales del Cristianismo, así como algunas doctrinas totalmente falsas sobre Dios, Cristo, y Su Iglesia.
Las prácticas cristianas se mezclaron con las prácticas de otras religiones, tal vez en parte para ser aceptadas por Roma. También, mientras que inicialmente la fe cristiana era mantenida por lo “débil” del mundo, quizás debido a que el poder empezó a abrazarla, algunos principios de fe incompatibles con su poder fueron modificados. El Libro del Mormón describe a los maestros de la Iglesia como orgullosos y deseosos de alabanza y de bienes del mundo -esas partes esenciales del evangelio de Cristo como la caridad y el amor al prójimo serían dejados de lado por la gloria y las riquezas. Los detalles exactos son difíciles de conocer -sin embargo, aconteció un cambio dentro de la Iglesia y empezó el periodo usualmente denominado Edad de las Tinieblas.
Efectivamente, el mundo cayó en la apostasía. La verdad del evangelio no estaba más sobre la tierra. Aquellos que guiaban a las personas no eran profetas y la sabiduría del hombre solo no es suficiente para dirigir la Iglesia. Esto no significa que Dios y Cristo ignoraron completamente a la humanidad, Dios nunca simplemente abandonará Sus Hijos. Incluso en la Edad de las Tinieblas, el Espíritu Santo dio entendimiento y orientación a las personas. La invención de la imprenta hizo que la posesión de libros que era sólo para los que tenían poder, cambie y esté al alcance de todos. El Renacimiento, con sus avances en arte, ciencia y educación, se considera que fue inspirado e impulsado por la voluntad de Dios. Y la Reforma alentó a los cristianos a aprender más sobre la Biblia por sí mismos.
Además los mormones creen que el Espíritu Santo guió a Cristóbal Colón a las Américas, porque ellos creen que el descubrimiento de las Américas fue clave en el plan de Dios para la tierra. Los Estados Unidos de América fue fundado en parte por la tolerancia religiosa. Esta tolerancia religiosa era esencial para el retorno del evangelio de Cristo en su plenitud y pureza.
La restauración de la Iglesia de Cristo llegó a través de José Smith. El año 1830 marcó la organización oficial de la Iglesia de Cristo (después denominada La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, nombre dado por la Iglesia Mormona) y el final de la Gran Apostasía. La autoridad de actuar en nombre de Dios, el sacerdocio, había sido restaurada. Tenemos de nuevo apóstoles en la tierra, y un profeta viviente que guiado por la revelación de Dios, dirige la Iglesia de Cristo.
